Para recolectar las larvas aprovechaba el rebosadero del marino y la primera
caída de agua era a una gran cesta hecha de malla de nylon que estaba dentro del
sumidero.
Las larvas efectivamente se liberan por la noche, pero son fototrópicas, por lo que ponía una pequeñísima luz donde el rebosadero para atraerlos y evitaba toda otra fuente de luz en la habitación ocultándola con pantallas, telas negras, etc.
Si te fijas en los huevos hay un día que le aparecen unos puntillos muy pequeños que son los ojos. Normalmente al tercer día de verlos es cuando nacen. Y esa noche es cuando preparo toda la parafernalia.
En cuanto tengas larvas aliméntalas con
artemia recién (pero recién-recién) nacida.